El su edición del último 5 de julio, 1588 en otra de sus primicias periodísticas informó que una acusación de su ex yerno, se podría convertir en la punta del ovillo de una posible investigación enriquecimiento ilícito contra el otrora gobernador de Corrientes, Arturo Colombi. Días antes de aquella publicación, Juan Alfredo Malgor Satti, ex novio de Florencia, hija mayor de quien fuera líder del último tramo del Frente de Todos, denunció ante la fiscalía correccional la usurpación de un local comercial (Nº26) en el shopping del Centenario.
Si bien Malgor Satti tenía una participación minoritaria en la sociedad con Florencia en la SRL 33 de abril, entendía que también era el dueño del comercio que tiene la franquicia de la marca Rever Pass (indumentaria sport). Un día apareció por su negocio y no lo dejaron entrar. Le cambiaron la cerradura y la ex ministra Virginia Almará le diría que cualquier problema se comunique con su asesor legal, Armando Rafael Aquino Britos, actual diputado provincial del radicalismo y también defensor de su marido. El joven también se amaño para conseguirse un abogado y exigir lo que considera, también es suyo. Como se observa el conflicto, la disputa podría terminar también en los tribunales civiles, y cuando parecía que se alejaría de los estrados penales, la justicia comenzó sus averiguaciones. Una, que la chica como su ex novio y socio, tenían cuentas corrientes en el Banco Patagonia. Igual entidad bancaria utilizada por el ladrón Oscar Raúl Aguad, ex interventor federal en la provincia, para que le depositen periódicamente las ganancias de sus peculios organizados en Corrientes. Asimismo el ministerio público libró oficios a entidades impositivas, para saber algo más sobre los bienes de Florencia, responsable de la caución real de un inmueble valuado en $1.900.000 para la eximición de prisión de su padre en la emblemática causa de la publicidad oficial. Esto recién comienza.






