Jorge Rafael Videla rompió años de silencio para reivindicar la dictadura.
El ex presidente de facto, Jorge Rafael Videla, se amparó en la Constitución para no declarar durante un juicio que afronta en Córdoba, pero realizó un monólogo en el que habló de una "guerra interna" y dijo que sus subordinados "cumplieron órdenes". "Asumo mi responsabilidad", indicó. “Asumo mi responsabilidad en la guerra interna, mis subordinados se limitaron a cumplir mis órdenes", afirmó esta tarde el dictador Jorge Videla al declarar ante el tribunal oral de Córdoba que lo juzga por delitos de lesa humanidad. Videla había pedido hablar el viernes pasado, pero recién ayer pudo hacerlo, tras la lectura de la acusación. Videla, de 84 años, está acusado como máxima autoridad del gobierno de facto que implementó un "plan clandestino de exterminio de disidentes políticos ", por "imposición de tormentos agravados, tormentos seguidos de muerte y homicidio calificado", leyó un miembro del tribunal. "Ninguno", respondió Videla al ser interrogado sobre sus ingresos económicos, al inicio de la segunda sesión del juicio oral que llevó al ex dictador por primera vez al banquillo desde 1985, cuando fue condenado a cadena perpetua en el histórico juicio a las juntas militares. "Para su conocimiento en la causa 13, llamada de los comandantes (juicio a las juntas), además de la condena se ordenó la inhabilitación perpetua, es decir, la baja. Por lo que mi esposa cobra la pensión del ex teniente general Videla", afirmó el ex gobernante de facto (1976-1981).






