Un atentado terrorista en la India provocó la muerte de 73 policías. Los oficiales murieron como consecuencia de una emboscada tendida por insurgentes maoístas, según informaron fuentes oficiales. Otras quince personas están heridas. El ataque, se llevado a cabo en una zona boscosa de la región de Chatisgarh, parece haber sido meticulosamente planeado, declaró el director general de Policía Vishwa Ranjan. El área de Bastar, donde tuvo lugar el ataque, comprende cinco distritos en unos 40.000 kilómetros cuadrados, y está considerada el eje principal de las actividades de la guerrilla maoísta, que, según el primer ministro indio, Manmohan Singh, supone la amenaza interna más grave del país. Los guerrilleros volaron el vehículo antes de abrir fuego contra los 120 miembros de una unidad de la Fuerza de Policía de la Reserva Central (CRPF), según Ranjan. "Un contingente masivo de maoístas fuertemente armados emboscó a un equipo de la CRPF en un tramo de colinas. Hemos perdido al menos a 73 valientes hombres del CRPF", reconoció el jefe policial. La patrulla volvía de realizar tareas de apertura de caminos en el bosque de Mukrana, una zona de especial presencia insurgente, cuando tuvo lugar el ataque, entre las 06.00 y las 07.00 hora local. Las autoridades han ordenado ya el despliegue de un amplio contingente de policías regionales en el lugar de los hechos, al que han enviado un helicóptero para que lleve a cabo el traslado de los agentes heridos a los hospitales.







