Homs, bastión opositor, fue atacada por la artillería del régimen de Al Assad. El Consejo Nacional había alertado de la "amenaza real de genocidio" que sufre esa región. "Disparos de obús y ametralladoras pesadas contra el barrio de Baba Amro dejaron el lunes por lo menos 20 muertos y decenas de heridos. La situación es alarmante y el bombardeo es más intenso que en los tres últimos días", afirmó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH, ligado a la oposición).
La organización apuntó que consiguió confirmar la identidad de seis de los fallecidos, donde se están concentrando los ataques de las fuerzas del régimen. El domingo, el Consejo Nacional Sirio (CNS), máximo órgano de la oposición, había instado a los observadores de la Liga Árabe, que se encuentran en el país, a que visiten inmediatamente Homs, porque sufría "una amenaza real de genocidio y de crímenes contra la humanidad". El sábado, en su tradicional mensaje de Navidad, el Papa Benedicto XVI exhortó a que "todos los sectores de la sociedad en los países árabes", sacudidos por cambios sociales y políticos, participen en la "construcción del bien común" y pidió el fin de la violencia en Siria, "donde ya se ha derramado tanta sangre".








