Las Damas de Blanco, como se denomina a un grupo formado tras una redada de opositores en 2003, salieron ayer por cuarto día consecutivo para protestar por las condenas de sus parientes y por segunda jornada fueron rodeadas por activistas progubernamentales. "Pedimos la libertad para nuestros esposos", dijo a la AP Bertha Soler, casada con Ángel Moya, quien cumple una prisión de 20 años, una de las "Damas de Blanco" a la entrada de la Iglesia de La Merced desde donde partió su manifestación. "Son siete años de dolor, de sufrimiento. Ellos (los disidentes presos) son luchadores pacíficos", indicó Tania Montoya, quien acompañó a las "Damas" y cuyo esposo Raumel Vinajera también es un preso político pero no forma parte del grupo de los 75 que fueron sentenciados en 2003 por los tribunales bajo cargos de traicionar a la patria y recibir dinero de Estados Unidos para destruir a la revolución.
Las mujeres disidentes protestan las condenas a sus esposos. Fueron duramente reprimidas, en el séptimo aniversario de los arrestos. Militantes oficialistas volvieron a coercionar la manifestación de mujeres disidentes que conmemoraron el séptimo aniversario del arresto de sus esposos.







