Los sindicatos griegos realizaron ayer un paro total de actividades, con una adhesión del 80% de los empleados del sector público y privado, en protesta por las medidas anticrisis anunciadas por el gobierno. El paro laboral de más de un millón de empleados paralizó el país durante gran parte del día, una jornada marcada por grandes protestas y algunos incidentes violentos entre manifestantes y la policía antidisturbios.
Todas las oficinas públicas, hospitales, universidades y gran parte del transporte público urbano no funcionaron en Grecia, mientras que todos los servicios de trenes y aviones fueron suspendidos hasta las 06.00 hora local (04.00 GMT) de hoy. Unos 150 radicales encapuchados rompieron los cristales de algunas tiendas al paso de una de las manifestaciones y los antidisturbios lanzaron gases lacrimógenos para dispersarlos en el centro de Atenas.







