En total, más de 11.000 viviendas se han venido abajo por las precipitaciones y otras 7.500 han sufrido destrozos.
El fuerte temporal que azota desde hace días al nordeste del Brasil dejó ya 41 muertos y podría aumentar a centenares por la gran cantidad de desaparecidos. Casas, carreteras e incluso pueblos enteros, fueron arrasados por las fuertes lluvias. El gobernador de Alagoas, Teotonio Vilela Filho, elevó el número de desaparecidos hasta un millar. "Al inicio de la tarde (del lunes) había más de 1.000 desaparecidos. Rezamos para que estén con vida, pero estamos preocupados porque los cuerpos ya comienzan a aparecer en las playas y en los ríos", relató a la agencia Brasil. Sólo en Alagoas, el estado más afectado, el número de fallecidos asciende a 29 y más de 80.000 personas han tenido que abandonar sus hogares. El drama ha golpeado con especial dureza al municipio de União dos Palmares, al que corresponde la mayoría de los desaparecidos medio millar, y también una parte importante de los desalojados. En total, más de 11.000 viviendas se han venido abajo por las lluvias y otras 7.500 han sufrido destrozos. También ha resultado gravemente dañada la red de transportes, en torno al 70% de las líneas férreas de la Transnordestina y unos 1.500 kilómetros de carreteras de Pernambuco han quedado inutilizados por el temporal. Ante el desastre, el Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva anunció que liberará recursos federales para ayudar a las víctimas y recuperar las zonas afectadas, como ya ocurrió tras el diluvio registrado a comienzos de abril en el estado de Río de Janeiro.






