Por el perfil de los jugadores que incorporó, los amistosos y el arranque en el Nacional “B”, todo apunta a un equipo nuevo.
Si bien en el inicio del Nacional B, Boca Unidos se trajo un punto de Córdoba, lo sustancial pasa por entender otras aristas como que es un equipo nuevo con muchos “viejos”; con conceptos nuevos, jugadores nuevos y cuerpo técnico nuevo. Todo es fresco, al punto que de los 11 jugadores puestos en cancha, siete de ellos Ricardone, Donatti, Baroni, Amaya, Benítez, Galarza y Medina vienen de la pretemporada pasada y de esos siete, tres vienen del Argentino B por lo que no hay que confundir los tantos. De los 12 jugadores que incorporó Boca Unidos, Juan Amador Sánchez solo ocupó cuatro en el arranque del certamen ante Instituto. Los 8 restantes, se repartieron entre los que fueron al banco y los que quedaron en Corrientes. Al contrario de la temporada anterior, que se caracterizó entre otras cosas por mantener un esquema en cancha (1-3-4-1-2), esta versión de Juan Amador Sánchez, indica como muy probable que partido a partido el técnico juegue con la localía y la jerarquía del rival, proponiendo más de un esquema que como todo diagrama futbolístico y más en este caso, deberá ser flexible y no rígido. El técnico cuenta con volantes y delanteros para ellos, solo resta saber si en algún momento jugará con tres en el fondo, algo que hizo con el segundo equipo en gran parte de la gira. Si bien es muy pronto para sacar conclusiones, resulta evidente que el modelo será nuevo y movible. Y como todo elenco nuevo, necesita tiempo, es decir partidos.






