Manu festeja sus 33 años en Bahía Blanca mientras la Selección entrena en Salta pensando en el Mundial que arranca en un mes. Todos preguntan por el bahiense… “Ya pasamos de página.
No viene. Hay que seguir”, pide Scola. Pudo haber soplado las 33 velitas con sus compañeros de la Selección, como tantas veces lo hizo, pero Ginóbili se quedará con su familia y desde Salta únicamente recibirá mensajes. Debe ser difícil hacerle un regalo a alguien que puede tener todo lo material al alcance de su mano. Quizás le llegue dentro de un mes cuando empiece el Mundial… El fantasma Manu igual acompaña a la Selección en su camino a Turquía. Su ausencia es el tema inevitable y se toca en cada nota a los protagonistas, pero empieza a quedar viejo. “Nosotros ya pasamos de página. Manu no viene. Hay que seguir. Creo que se lo puede reemplazar con trabajo en equipo”, dijo Luis Scola al llegar a Salta. Clarito el mensaje del capitán: mejor hablar de los que juegan.






