España puso fin a un largo estigma y gritó campeón por primera vez en su historia.
Se impuso 1-0 con un tanto de Andrés Iniesta a cuatro minutos del final del tiempo suplementario. "La Furia" no logró desplegar su juego vistoso, porque el equipo naranja lo anuló con faltas tácticas y la complicidad del árbitro. Pero encontró el gol al final y desató un festejo inédito. En la final de la Copa del Mundo, esa que todo jugador quiere jugar, España le ganó a Holanda por 1 a 0 en el estadio Soccer City de Johannesburgo. La gloria máxima llegó por primera vez para en el triunfador y podrá poner una estrella sobre el escudo de su camiseta. Atrás quedaron los partidos por eliminatorias, la fase de grupos y muchos partidos más, aunque finalmente el trabajo dio sus frutos. Estos dos equipos de estilos diferentes, fueron arbitrados por el inglés Howard Webb, quien tenía la difícil tarea de no cometer errores y que el partido sólo se determine por cualidades futbolísticas. En los primeros minutos no se daban tregua y ninguna pelota parecía perdida. La primera situación llegó a los 4 minutos del primer tiempo después de un cabezazo de Sergio Ramos que el arquero Maarten Stekelemborg despejó de gran forma. España comenzó a hacer su juego y a tratar de manejar los hilos del encuentro. El equipo de Vicente Del Bosque encontró los huecos en la defensa de holandesa y Ramos volvió a parar los corazones de todos los hinchas del equipo de la "oranje" cuando entró por derecha, pasó a Dirk Kuyt y remató pero casi sobre el borde del área Joris Mathijsen llegó para despejar.






