Por primera vez un Presidente de la República, se refirió al robo del siglo en Corrientes. Cristina Fernández atragantó a varios aludiendo a los 60 millones de dólares, transformados en Cecacor que endeudaron al municipio de la Capital durante la intervención de Oscar Raúl Aguad.
Nadie lo esperaba. No fueron pocos los que dijeron que entre el PJ y la UCR había un arreglo subterráneo y que jamás se hablaría de este tema. Pero ayer la mandataria nacional fue la responsable de quebrar tanto hermetismo político que rodeaba al considerado robo del milenio en Corrientes. Si bien no fue contundente, abrió la brecha. Después de firmar el Programa Federal de Desendeudamiento con las provincias de Catamarca y Corrientes, bajo su investidura presidencial, Cristina Fernández de Kirchner, entre otros temas, se refirió al famoso “robo del siglo” que endeudó al Municipio de Corrientes en 60 millones de dólares durante la gestión de “guantes blancos” de Oscar Raúl Aguad, quien mágicamente los transformó en un montón de irrelevantes bonos CECACOR para pagar deudas con el IPS y el Ioscor. Los millones de americanos que quedarían tras aquel trueque, los llevaría a su casa junto al difunto Ramón Bautista Mestre, su jefe político. Una historia muy contada en tierras correntinas, pero que en la trastienda nacional, siempre fue ocultada.
Ayer ante la atenta mirada del intendente Camau Espínola y del gobernador Horacio Ricardo Colombi, Cristina sugestivamente balbuceó: “Cecocor… Ceca… ceca ¿qué?, te ceca”, preguntó la Presidente, calificándola como una “fea palabra” que dejó secos y atragantados a más de uno, y le pidió a Ricardo Colombi que le aclare el verdadero nombre de los tristemente célebres bonos. Cristina Kirchner había comentado que 22 millones de la cuasimoneda fueron a parar al IPS. También se refirió a que la Carta Orgánica correntina que prohíbe a las intervenciones federales tomar empréstitos. Después continuó sosteniendo con ademanes desde su dedo índice en señal negativa que “estos señores que llevaron a cabo una Intervención, hoy nos quieren enseñar a gobernar la Nación”, desde su banca en el Congreso de la Nación, en obvia alusión al ‘milico’ cordobés Oscar Raúl Aguad. El mal trago era para Ricardo Colombi, por aquel entonces diputado nacional impulsor del proyecto de continuidad de la intervención federal a Corrientes, junto al entonces legislador peronista José Rodolfo Martínez Llano. En primera fila aparecía un sonriente intendente capitalino, “el olímpico Camau Espíndola” destacó la presidente, aunque después acomodó el apellido, mientras el alcalde correntino se frotaba las manos ante la nueva situación económico-financiera que enfrentará desde hoy la provincia. En el aire todavía flotaba la dura critica de la jefe de Estado hacia el diputado Aguad, jefe de la bancada radical por el crédito de 60 millones de dólares que endeudó por décadas al Municipio de Corrientes, y que fuera tomado en agosto del año 2.000 al Banco de la Nación Argentina.







